jueves, 11 de agosto de 2011

Pequeñas historias.....

Bueno....mmmmm.....he decidido abrir una cosa nueva....una nueva secciòn,por asì decirlo, a la que llamraè "Pequeñas historias".Lo cierto es que adoro comenzar a escribir cuentos,pero me he dado cuenta que jamàs los termino.Asì que...bueno,a partir de ahora,de vez encuando,comenzarè historias y en fin...si se me ocurre terminarlas,lo harè y sino,pues...nada,pueden contribuir uds.  o nadie....y quedaràn ahì hasta que algùn dìa les invente el final.Pero lo harè de una manera distinta.Lo harè a travès de una fotografìa.Una foto que me inspire algo.....aquì va la primer historia....espero les guste....saludos!

UN VIAJE INESPERADO....Parte 1.

Cuando mis padres me confirmaron que debíamos mudarnos de ciudad,creí que moriría! Nunca había sentido un vacío y una desesperación tan grandes en mi vida.
-Pero mamá,tengo a todos mis amigos aquí! No pueden hacerme esto- gritè una y otra vez.- Además,este es mi último año en el liceo,¿no podemos esperar al menos un año más?
Yo querìa que asì fuera,ya que el año siguiente comenzarìa la universidad y cumplirìa mi mayorìa de edad. De ese modo,podrìa irme a vivir sola a la misma ciudad a la que todos mis amigos se irìan y asì,podrìa estar con ellos.
-Jennifer,ya hemos hablado de esto.No puedo perder esta oportunidad hija.Viviremos mucho mejor allà. Aquì nunca seràs nadie.Piensa todas las oportunidades que tendràs allì,mejores estudios,mejores amigos. Tendrè un mejor sueldo.- Decìa mi padre.Pero yo no querìa saber absolutamente nada con eso.
No iba a rendirme.Asì que continuè intentando.
-Papà,aquì tengo una vida grandiosa.Tengo todo lo que puedo querer.No me interesa el dinero.Por favor!
-No, hija.Tenemos que pensar en muchas cosas.Nos hace falta ese dinero extra.Tenemos muchas deudas. Serà mejor si nos vamos. Mìrale el lado positivo: Serà como empezar una vida nueva. Siempre estàs quejàndote de que odias esta ciudad,de que te quieres ir. No es esto lo que tú quieres tambièn?- mi madre siempre dando vuelta todo...
-Pero mamà! Claro que quiero irme de esta ciudad,pero no al otro lado del mundo! Ni a miles de kilòmetros de mis amigos! Jamàs querrìa una cosa asì. No pueden hacerme esto,por favor!- Ya a esas alturas lloraba desconsoladamente.Buscaba algo de apoyo en mi hermano,pero sus ojos me miranban exactamente con la misma mirada que mis padres. Èl no tendrìa problemas en irse. Aùn asì,implorè su apoyo.
-Creo que es lo mejor Jennifer.Haràs amigos nuevos allà- se limitò a decirme èl.
-¡A vos no te importa una mierda porque no tenès amigos! Sos nada màs que un nabo sin amigos. Siempre estàs solo,no te interesa irte por eso. Si tuvieras amigos aquì como yo,me apoyarìas,  Juan!- Ya estaba al borde del pànico- Ademàs, ¿còmo se supone que harè amigos si nisiquiera podrè comunicarme con la gente. ¿Què idioma se supone que hablan allì? Serà imposible!!- Y continuè llorando desconsolada....
-Eres joven. Aprenderàs ràpidamente- dijo mamà.
-Ok,no se hablarà màs del tema.La desiciòn ya està tomada,quieras o no quieras y vendràs con nosotros. Asì que comienza a hacer tus bolsos. Nos marchamos la semana pròxima- Concluyò friamente mi padre.
Llorè durante horas,gritè,pataleè,golpeè cosas...pero nada funcionò. Al lunes siguiente estàbamos tomando un aviòn a un lugar totalmente desconocido para mì. Ni siquiera lograba localizarlo en un mapa. ¿Còmo se suponìa que me comunicarìa con mis amigos?


-Hoy en dìa tienen celulares,chats,facebook. Hija,no lo hagas màs difìcil. Podràs comunicarte con ellos todos los dìas. Serà duro al comienzo,pero veràs que te gustarà.- Me dijo mamà mientras yo lloraba tirada en la cama de mi nueva habitaciòn.- ¿Por què no salimos a dar unas vueltas y a conocer la nueva ciudad?¿Què te parece?Asì podremos ir familiarizàndonos con el ambiente..

Definitivamente no querìa salir a ninguna parte. ¿Ciudad, decía ella? Yo màs bien dirìa "pueblucho". Aquello no tendrìa màs de 1500 habitantes. Era peor que la ciudad en la que vivìa antes.
Pero fue la semana siguiente,cuando tuve que comenzar la secundaria.

Era un edificio viejo, quizàs tendrìa unos doscientos años, porque parecìa que en cualquier momento se iba a derrumbar. Todo el mundo me miraba,no dejaban de hacerlo. Era como el nuevo "bicho" del lugar y sin dudas mi nombre ya pasaba de boca en boca. Allì hablaban en inglès y menos mal,porque era el ùnico idioma que sabìa hablar,aparte del español.Tuve que entrar a mi primer clase.Genial. LLeguè tarde,porque aquel edificio era enorme. No sè para què. Sobraba espacio.Tal vez habrìa unos quinientos estudiantes...si es que no exagero.

-Buenos dìas.Se ha dado cuenta usted de la hora que es?- Comenzaba el ataque.
-Perdòn,es que....
-Ah,usted debe ser....Jennifer..Jennifer...eh..- ni siquiera podìa leer mi apellido. Estùpido.
-Rodriguez.Soy Jennifer Rodriguez.-dije con mi peor cara.
-Ah,si, Rodriguez. Bueno,señorita,tome asiento. Y para la pròxima procure llegar en hora.

Y asì transcurrieron las clases de ese dìa. Espantosamente.La gente continuaba miràndome y para esas alturas ya me sentìa una especie de fenòmeno de circo.
Nadie me hablò. Nadie se acercò a mi. Lo cual,aumentaba mi mal humor. Tampoco yo me acerquè a ellos. Tal vez aprovecharìa para volverme alguna clase de marginada por la vida. No querìa saber nada con la gente de allì. Estùpidos campesinos...como dirìamos en mi paìs..."canarios" del campo. Seguramente creìan en idioteces similares a la "luz mala" o el "lobizòn". Pfffff. Què imbèciles.
Y asì transcurriò cada dìa de esa semana. Nadie se sentò a mi lado en la cafeterìa. Nadie se sentò a mi lado en el autobús. Nadie me hablò,ni yo lo hice.
Pero a la siguiente semana,todo cambiarìa. Darìa un giro de 180º. Cambiarìa de manera tal,que jamàs lo hubiera imaginado...
















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