sábado, 28 de septiembre de 2013

Cuarta parte de mi diario.

10/9/2013

18:10 pm

Costa. Playa Mansa.

En vista de que se suspendió mi clase de italiano, me encuentro ahora sentada en la rambla, contemplando un lindo atardecer y por continuar mi lectura del libro de Murakami.
En fin, en resumen, ha sido un bellos día, con muchísimo calor y húmedo por demás.
No tengo idea de qué temperatura habrá en estos momentos, pero calculo que la suficiente como para haberse rostizado uno al mediodía bajo el sol.
El sonido de las olas, casi imperceptible debido al murmullo de la gente y al pasar de los autos, es tranquilizador.
Pienso que podría pasarme la vida entera viviendo frente al mar. De hecho, eso sería casi un ideal. Entre el mar y las sierras. Es lo bello de estas zonas.
A lo lejos, allá en el horizonte, detrás de la Isla Gorriti, se divisa el Cerro Pan de Azúcar y otras elevaciones cuyo nombres no sé realmente.
A la orilla, hay gente tomando sol. El agua debe de estar tibia, sin embargo, nadie se está bañando. Bueno, allá hay unos niños mojándose los pies.
Esta debe de ser(desde mi punto de vista), la hora más linda para venir a la playa durante el verano. Cuando el sol comienza a caer y el agua, de absorber el calor de todo el día, se encuentra tibia. En realidad, sólo experimenté esa sensación una vez, en un viaje de fin de año a Playa Verde. Realmente se sentía muy agradable.
Por lo general, no suelo meterme al agua cuando voy a la playa, sobre todo porque, la verdad, la prefiero en invierno.
La playa en soledad, sin estar rodeada de gente y de ruidos molestos ciertamente se disfruta más. Quizás por eso, durante el verano prefiero quedarme en la tranquilidad de mi casa sin concurrir a lugares de veraneo llenos de gente.
Aunque este lugar es muy bello. Pienso que si viviera aquí, disfrutaría mucho durante todo el año.
Podría salir a caminar por la costa al salir de la escuela. ¡Y qué mejor que eso! La completa perfección. Por aquí solo desfilan turistas, nadie conocido. La gente se pasea alegremente, como disfrutando de la vida(y eso se contagia). (...)
(...) Siento que ya he escrito demasiado. Me sorprende la velocidad con que el sol, en 5', desciende para esconderse destrás de la isla. Lo mismo sucede al amanecer. En 7' el sol se eleva por el otro lado de la costa bañándolo todo con un color similar al naranja. A veces, se parece a un rojo suave tirando a rosa.
Ahora del sol apenas quedan rastros. A lo lejos, se refleja en los edificios y parece que se encendieran las luces. De hecho, pronto lo harán, pero serán luces artificiales.
Ahora sin el sol hace menos calor. No es increíble la fuerza que tiene? A pesar de estar tan lejos de nosotros, nos mantiene con vida. A todo el planeta de hecho.(...)
En estos momentos, el color del mar es de un celeste claro, lechoso. Mirado desde aquí, no pareciera que el agua cumpla con su propiedad de ser incolora.
Y este color se parece mucho a un sueño que tuve hace unos años atrás, donde aparecía mi estimado amigo "el toro filosófico", un toro que me hablaba en sueños de cosas importantes. Es increíble hasta dónde de extraños pueden ser los sueños. Ojalá y supiera analizarlos.

No hay comentarios: