sábado, 28 de septiembre de 2013

Tercera parte de mi diario.

10/9/2013 Martes_9:05 am

(...)Anoche volví a hacer la meditación de los chakras y esta vez, me salió mejor. Hasta me dio mucho calor cuando la estaba terminando. de todas maneras, aún no logro ver claramente los colores que debería ver. Los noto opacos y sin fuerza. Apenas como una diminuta lucecita en la oscuridad.
El color azul(del chakra que se encuentra en la base del cuello), es el que logro ver con más claridad y no sé por qué pero algo me dice que es uno de los que más debo "limpiar" o "equilibrar". Justamente ese es el que me ayuda a comunicarme con el resto de las personas. Irónico, no? Justo eso es lo que me cuesta: comunicarme con la gente.
Y el otro que logro ver claramente es el de color blanco, el que conecta con el Universo, que está, digamos, en la cabeza, justo en la corona. El color violeta me cuesta verlo un poco, y es el del entrecejo, el "tercer ojo".
Y ahora justo estaba recordando que en las primeras meditaciones que hice, justo en esa zona, veía claramente un color violeta, intenso. Esto fue hace mucho ya, cuando comencé a meditar, sin saber que había un chakra ahí y que llevaba ese color.
Qué loco, no? Recién acabo de recordarlo. Cómo no lo noté antes de ayer y ayer cuando hice la meditación de los chakras por primera vez?

Anoche recordaba algo que había leído en el libro de James Redfield, "La undécima revelación": algo de expandir la energía todo al rededor.
Pues bien, yo logro sentirme bien y en perfecta armonía con el todo, pero creo que no logro expandir ese sentimiento de manera que los demás también lo sientan. No puedo asegurar que la gente se sienta bien alrededor mío. Más bien me da la sensación de que las personas se sienten incómodas cuando estoy cerca.
¿Soy una persona tan incómoda de ver o de tratar? En realidad, mucho no me interesa o me importa. Pero a veces me gustaría que algunas personas, "ciertas" personas en vez de alejarse, se acercaran. O quizás yo deba acercarme. Sería lo más lógico.
Pero está comprobado. Soy una inepta intentando comunicarme con los demás. Me pongo nerviosa, me sudan las manos, me hierven los cachetes(aunque jamás se me ponen colorados), se me trancan las palabras en la boca, tropiezan. Tartamudeo.
Y es horrible vivir con este sentimiento de incapacidad social.
Si fuera por mí, no hablaría jamás.
pero sobre todo, lo que me molesta, lo que más me frustra, es que cuando decido hablar, contar algo, siempre alguien me interrumpe.
Hay gente sumamente maleducada. Eso es un fastidio. De hecho, sin irme muy lejos, hoy me pasó. Estaba por comentarle algo a alguien(adulto) y otra persona(adulta), me interrumpió, con lo que sencillamente miré hacia el otro lado y no dije más nada durante el resto del rato. No estoy hablando de niños, es lógico que un niño interrumpa, pero que lo haga un adulto que luego censura a un niño cuando interrumpe...eso es en extremo fastidioso.
Saben qué? Me da igual. Vayan a cagar. Yo seguiré fingiendo que escucho sus bla bla bla mientras imagino unicornios y arcoiris.
Cuando ustedes, adultos, tengan algo interesante de qué hablar, hablamos. Mientras tanto, seguiré charlando con mis niños que sin duda me ofrecen más variedad de temas con los que recrear mi oído y mi mente que ustedes, gente tan "civilizada" y avanzada "mentalmente" y "maduros".
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