martes, 27 de mayo de 2014

Cartas a quien las quiera leer. Parte 3. Lunes 26/5/2014 En algún momento cercano a la medianoche.

Querid@ X:

                   ¿Qué tal estás? Ojalá que bien, en serio. De todo corazón lo deseo.
Yo he estado bien, aunque ayer me levanté con un dolor en todos mis músculos y la verdad, no sé por qué. Hoy me levanté igual, pero ahora ya no me duele nada. O eso creo. Igual, eso no tiene mucha importancia.

Quería contarte algo del día de hoy. Algo que me puso de bastante mal humor, sinceramente.
Ya de por sí hoy me levanté casi que con un humor de pocos amigos, probablemente porque era lunes y no tenía ganas de madrugar.
Encima, luego esto...y las cosas del día a día que últimamente me están poniendo un pelín tensa. Lo atribuyo a que ya estoy cansada de las madrugadas y a que estoy durmiendo poco.

Resulta que hoy "A" le hizo un planteamiento a "B". Y se lo dijo bien, no le echó nada en cara ni nada de eso, o sea, le habló bien sobre algo que había pasado.
Pero "B" le respondió muy mal y justo yo estaba ahí adelante y miré a "B" con cara de culo porque me pareció que su actitud se estaba yendo al carajo.
Pero obviamente no me metí porque no era asunto mío.

El tema es que "B" ya me está hartando bastante con sus actitudes infantiles y de niña malcriada que va por la vida creyéndose que los demás debemos tenderle una alfombra roja y hacer todo cuanto se le ocurra, sin cuestionarle nada(porque para colmo eso, cuando se le cuestiona algo, no te deja hablar, sólo habla ella y realmente no escucha o no le importa lo que uno le dice), y diciendo: "Sí, mi reina".

Ojo, no me malinterpretes, que yo estoy intentando no malinterpretar a "B" también.
Quizás tuvo un mal día y justo se las agarró con quien nada tenía que ver.
O quizás no. Quizás no deba engañarme más con esta persona y quizás tenga que dejar de justificar sus comportamientos.

¿Sabés una cosa? Yo soy una persona de pocas palabras( quiero decir, hablando, porque escribiendo, ya ves que me extiendo demasiado). Pero como hablo poco, me he dedicado a observar más. Y algo que observo mucho es a las personas. Y si bien no me gusta emitir juicios apenas conozco a alguien, mi mente lo hace.
Y la gente no sólo se manifiesta y expresa hablando. En torno a ello, hay un montón de cosas más, entre ellas, los gestos.

A mí una persona puede venir y decirme un montón de cosas lindas, preciosas, pero un mínimo gesto que haga que me desagrade y que vaya en contra de lo que está diciendo, ya me hace desconfiar.
¿Y sabés qué es lo peor? Que al final, la mayoría de las veces termino dándole la razón a mi mente.
Y trato de no precipitarme en dar mi opinión. No me gusta prejuzgar, porque, obviamente, también me he equivocado.
Pero con "B" no sé si me equivoqué en la impresión que produjo en mí el primer día. Porque ha ido mostrando muchas cosas que supuse. 

Ojalá y me equivoque en todo y sean suposiciones mías.

En fin, el hecho es que "B" le respondió muy mal a "A" y me sacó de mis casillas, porque no pude evitar ponerme en el lugar de "A".
Si me hubiese hablado mal, de esa manera a mí, habría mandado a "B" a...freír papas fritas.

Bueno, necesitaba contar esto. 
Querría contarte algo lindo y créeme que podría, pero ahora mismo se me ha hecho tan tarde!
Así que, debería despedirme por ahora.
Estaremos en contacto, o eso espero.
Abrazos.

Y.

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