viernes, 13 de enero de 2017

El uso del internet HOY y el papel de la educación.



internet


Hoy en día es muy fácil acceder a miles de contenidos gracias a nuestro queridísimo Sr Internet. Más fácil de lo que uno piensa y más fácil aún de lo que uno está dispuesto a aceptar. La gran red de redes nos mantiene a todos conectados, a solo un click de distancia para acceder a muchísimas cosas que imaginamos, y también, a cosas inimaginables.

Es más, cada quien puede crearse una especie de vida paralela,  ser quien quiera ser, aparentar lo que quiera aparentar. No todo lo que brilla es oro, y no todo es lo que parece ser en internet.

¿Qué tiene el internet que lo hace mejor que la vida real? 

  El anonimato. Bajo un nombre falso, cualquiera podría publicar lo que se le venga en gana y nadie (bueno, algunas personas sí que pueden), se enterarían quién publicó qué. A todo eso, sumémosle la velocidad de propagación de información, los posts que se hacen virales, el compartir y compartir...todo lo que hacemos en nuestra vida, es compartir.

Compartimos incluso cosas que muchas veces, no son ciertas o son noticias viejas. ¿Por qué? ¿En qué momento hemos dejado de ser mentes críticas?

Hay muchas personas que mantienen una postura un poco escéptica con esto del uso del internet. Y es que es un tema para tratarlo con cuidado. Incluso gente que se niega al uso de portátiles y redes sociales en su vida cotidiana (lo cual me parece totalmente aceptable, pues vengo de una generación en la que no crecimos con esto y nadie murió de aburrimiento). Y también hay gente que argumenta que el uso de internet, redes, y demás asociados no es beneficioso, por ejemplo, para la educación.

Y en este punto, intentaré ir al meollo del tema de este post. Creo que es urgente educar a las nuevas generaciones en el uso de internet, dado que es la realidad de hoy en día. Ellos nacieron en un momento en que la tecnología nos invade y desde pequeños, hacen uso de ella como quieren (básicamente). Hay que aceptarlo. Nos guste o no, es la realidad. Supongo que algunas personas pasan primeramente por esa etapa de negación, para finalmente, terminar aceptando que las cosas son así y punto. Ahora bien, ¿a dónde quiero llegar con tanto palabrerío?

Urge comenzar a educar a las nuevas generaciones en el uso de internet, por varios motivos. 

Primeramente, por el beneficio que supone tener tanta información a nuestro alcance. Ojo, tanto como es un beneficio, es también una contra. ¿Por qué? A veces se hace difícil lograr distinguir qué cosas son ciertas y cuáles no. Aquí entra en juego un poco el sentido común pero también, un pensamiento que sea crítico, que cuestione, que ponga las cosas en jaque. Y en esto, la responsabilidad es de la educación. Tanto de la que se imparte en casa, como la educación formal.


 Por otra parte, a menudo escuchamos de casos de bullying cibernético, e incluso, gente, jóvenes, que se suicidan por cosas que han sido esparcidas por internet. A veces, he visto videos de personas, de youtubers famosos incluso, que se burlan de otros en las redes. Supongamos: alguien sube un video haciendo alguna tontería e inmediatamente surge otra persona haciendo los famosos videos “reacción”. Han visto alguno, ¿verdad? Los hay de toda variedad. Y muchas veces terminan siendo una burla de alguien, lo cual es el puntapié para lo que yo llamaría “ola de odio masivo”. Porque detrás de un video o a veces, detrás de un simple comentario de odio (sobre todo si viene de alguien influyente) viene un tsunami de miles, de cientos de comentarios de asco, odio y humillación. Convengamos que el internet no le hace bien a todo el mundo. Algunas personas sacan lo peor de sí. Y justamente, esto se debe al anonimato, total, es poco probable que alguien se entere quién fue que comentó qué.

Es muy fácil juzgar a otro desde otra punta, es muy fácil dar un click y ser uno más de esa ola de comentarios detestables. Es como tirar carne fresca en una piscina minada de pirañas. Todo lo devoran. No dejan nada. Así se comportan algunas personas.

Por esto, también es importante educar para el uso de internet (aunque este punto esté también estrechamente ligado a la educación social, que no solamente debe impartirla un instituto, sino también, la familia). Educar para el respeto hacia el otro, para no olvidarse que del otro lado de la pantallita no hay un robotito, sino, un ser humano.


Volviendo a lo de compartir: como dije más arriba, internet sirve para compartir. Y miles de veces suele suceder que alguien comparta información que, o bien puede ser falsa o bien puede ser algo viejo. Esto de la velocidad en internet, parece que también afecta a nuestra lectura, pues muchas veces, la gente lee las cosas así nomás, por arribita, y lo comparte. 

No estoy libre de pecado, una vez me pasó. Y le ha pasado a varias personas que conozco. No sé si es por la excitación del momento, por compartir algo que puede ser “primicia”, si por aceptación y likes, si por la simple “paranoia social”(no sé cómo llamarle en realidad a cuando sucede algo horrible y luego la gente comienza a compartir cosas relacionadas). La cuestión, es que sucede. A menudo.

Entonces, vuelvo a hacerme la misma pregunta: ¿en qué momento hemos dejado de razonar, de pensar, de analizar lo que leemos? ¿Será que ya no observamos ni prestamos atención a nada? Y aquí es cuando la educación debe hacer su acto de aparición, una vez más, para reforzar ciertas cosas que estamos dejando de lado.

 Resumiendo algunos puntos: ¿por qué es tan importante, entonces, educar a los jóvenes en el uso de internet? Pues por eso mismo, por todo lo que dije con anterioridad. Para que no sean ingenuos. Para que aprendan a detectar cuando algo es cierto y cuando no. Para que aprendan a mirar con ojos críticos. Para que sepan, que no todo lo que se dice en internet es cierto. Para que entiendan, que el respeto hacia el otro no debe ser solo en la vida real, sino que en internet también. Muchas veces se piensa: “bah, por un comentario, nadie se va a morir”, “un comentario negativo no le hará daño a nadie”, “si comparto esto, no va a pasar nada. Todo el mundo lo está haciendo”.  Para que puedan tener un poco, al menos, de empatía con el otro, que también es humano. Para que comprendan que reírse de alguien más, no está bueno. Para que no humillen a los otros y no se juzgue. Es demasiado fácil escribir una tontería sobre otra persona y apretar enter, sin saber realmente qué cosas o qué infierno pueda estar atravesando la otra persona al otro lado.


Es urgente comenzar a reflexionar sobre estas cosas. Urgente. Suena a cliché, pero...lo que pasa en internet, se queda en internet.

Y hoy, es otro y quizás, te parezca gracioso.  Pero mañana, podrías ser vos.



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