lunes, 6 de febrero de 2017

Corte de luz, noche y viento.

A la luz de las velas.

5 de febrero, 2017. Domingo.
22hs.


Hay un viento muy fuerte y llueve.
Hace una media hora que se cortó la luz. Sinceramente, me pone un poco nerviosa.
Sobre todo por el viento que hay y porque es de noche.


trueno, rayo


Justo estaba por seguir trabajando en un proyecto y en eso vino mamá a casa. No llegó a estar ni diez minutos, cuando se cortó la luz.

Terminé de morfar algo a la luz de las velas(wow, qué romántico!) y me puse a leer.
Me hizo pensar un poco en el pasado. Supongo que así era como leía mi abuela.
El detalle fue que no puedo concentrarme en la lectura. Mis pensamientos no me dejan.

Siento una especie de ansiedad que no puedo controlar. Miro por la ventana buscando algún indicio de que volverá la luz, pero nada, todo está negro.

Solo veo el cielo que está como de un color rosado, al que han querido mezclar con negro, pero se les fue la mano, y la silueta de las casas y los árboles inclinados, como haciendo reverencias, a causa del viento.

lumbre, velas, luz de velas, candle lights

Vuelvo a sentarme y a pedir por favor, que regrese pronto la luz. Me doy cuenta que, de vez en cuando, debería hacer esto como un ejercicio: desenchufar todo y simular que se ha ido la luz.

Las llamas de las velas ahora arden más que nunca y a su vez, mi mente se va encendiendo un poco más.
Mis ojos parece que se han acostumbrado ya a la oscuridad y veo todo con claridad.

22:15 Necesito un cigarro, YA.

El viento sigue soplando y yo intento concentrarme en escribir para no pensar en él. Igual, es inútil. No soy sorda.
Estoy inquieta. Es como...tengo la sensación de que necesito resguardarme en alguna parte, en algún rincón quizás, ponerme una frazada por encima e intentar dormir hasta que se haga de día.

Supongo que en otro siglo, cuando no había luz eléctrica, la gente tenía mucho tiempo para pensar a la luz de las velas, sin distracciones.

Tener que hacerse frente a uno mismo y a sus fantasmas en medio del silencio y la oscuridad, no es cosa fácil.

Vivimos una vida muy fácil, con tanta tecnología que nos controla y no nos deja pensar ni imaginar.

fuego, fogata, leña, luz

¿Se imaginan lo que habrá sido para el hombre primitivo? Sin luz, con suerte, el uso del fuego cuando lo descubrieron, con tantos peligros acechando en lo profundo de la noche y sin conocer las respuestas a muchas interrogantes...

¿Se imaginan? Dormir bajo el vertiginoso y abismal cielo estrellado, escuchando los murmullos de las bestias o el estruendo del trueno...

Sí, vivimos una vida demasiado simple y sin cuestionamientos.

22: 40 Regresó la luz. Justo cuando me estaba acostumbrando.

******************************************************************************

Si te gustó esta entrada, te invito a dejar un comentario(bueno, si no te gustó, también puedes comentar!), y a compartirla en tu red social preferida.
Gracias por pasarse, abrazo a distancia y nos vemos en la próxima! 

No hay comentarios: